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jueves, 19 de mayo de 2011

El canto del ruiseñor

Canta ruiseñor las celestes odas de los días,
para atenuar el dolor de los que no han dormido,
aquellos que cruzaron la noche y no han comido,
siendo tú testigo del dolor que de lejos entendías.

Canta ruiseñor en el alba y el crepúsculo,
del tiempo que le cortaron a los niños que nacieron,
heridos por el hambre y el recuerdo de lo que vieron,
entre la frontera de la vida y su dolor mayúsculo.

Canta ruiseñor entre los bosques y la gente,
para que broten otros cantos llenos de esperanza,
por los caminos llenos de dolor que nadie alcanza,
sus pasos ya lejanos que se fueron de repente.

Canta ruiseñor los sueños de la pobre gente,
que aplastada por el viento del olvido,
ya tristes, cansados y sin recuerdo se han ido,
del mundo que pisaron con un sueño diferente.

París 14/5/2011

sábado, 12 de marzo de 2011

Réquiem por las víctimas de las guerras y las catástrofes

Y no comprendemos nada
del ruido y del silencio
que sale del fondo de la tierra,
de la voluntad del hombre
aquel que irriga con la muerte
las casas y los pueblos de los niños,
de aquellos que no veré crecer,
de aquellas madres que dejaron
sus sueños y esperanzas en el fango del dolor,
de aquellos padres que fueron atrapados
por el miedo, por el terror que sus ojos vieron:
el agua y la sangre que embarró sus cuerpos.

Todo ese silencio es un grito amargo,
una cosa que crece como las yedras
entre las flores y los niños.

Que no haya más dolor en este pecho,
no más dolor en la palabra,
no más dolor en el camino,
no más dolor en el sueño,
no más dolor en el la sed y en el hambre.

¡Levántate de la tierra, hermano, amigo,
levántate del polvo ennegrecido,
aléjate del polvo de la muerte,
agárrate del árbol de la vida,
agárrate del amor que hay en el fondo de tu pecho,
no de la oscura palabra,
aquella que siembra sin piedad,
lo que hoy vez con dolor.
Súmate al camino de la Luz,
a éste que pregonan los niños cuando nacen,
el camino de la vida, no de la muerte!

París 12-3-2011

viernes, 21 de enero de 2011

LA MISERICORDIA

A nosotros que perdidos vamos en el tiempo,
Señor, aléjanos del tormento y de los males,
y mañana, cuando el tiempo sea nada,
que haya misericordia en tus ojos.

A nosotros que envuelto de dolor,
caminamos por el mundo solos,
Señor mío, muéstranos la lumbre de tus ojos,
siembra en nuestro cuerpo tu bondad.

A nosotros, que apartados vamos del camino,
Señor mío, arráncanos de la noche para siempre,
y mañana cuando no exista más la noche,
que haya, Dios mío, misericordia en tu mirada.

A nosotros, que arrastrados vamos por los males,
Señor mío, líbranos del tormento frío,
y mañana cuando se acabará el tiempo,
que haya piedad en tu mirada.

Saint Malo 27/5/10

sábado, 8 de mayo de 2010

Gracias por nuestra Madre.

Gracias quiero darte, Dios mío,
por la Madre Universal que nos has dado,
ella nos consuela en el camino,
y guiando va nuestros pasos hacia ti.

Gracias quiero darte, Dios mío,
por todas las madres de la tierra,
aquellas que nutrieron nuestros días,
y que en el dolor más callado se desvelan por sus hijos.

Gracias quiero darte, Dios mío,
por el Amor que las madres de la tierra,
derraman sin medida en nuestros ojos.
Protégelas por donde vayan.

Gracias, Señor, Padre Eterno,
por la Madre Universal que siempre nos acoge;
por las madres que hoy nos acompañan sobre la tierra,
y por aquellas que ya no volverán jamás.

París, 8-5-2010

domingo, 25 de abril de 2010

Presencia

Pasa el río, pasa el tiempo,
las olas y las nubes,
las voces y los vientos,
mas tu palabra quedará.

No son sueños, Señor,
los que alivian mi dolor,
ni oro, ni abundancia:
sino tu presencia cotidiana.

Brilla el sol, brilla la luna,
brilla la noche, brillan las sombras
de complicados laberintos,
pero nada mejor cuando brilla el corazón.

En cada cosa estás Señor,
en cada tiempo, en cada espacio;
en el agua y en el fuego:
mas no te alejas de mí, Padre Eterno.

Amiens 26-2-10

sábado, 3 de abril de 2010

El Mañana

Mañana cuando nazca el día, Señor,
acógenos en tu morada celeste,
lejos del frío y de la noche,
que cruzando vamos hoy por el camino.

Mañana cuando vuelvas, Señor,
recoge nuestros dispersados pasos,
que por fangos y desiertos
perdidos van, buscando tu palabra.

Mañana cuando haya sol, Señor,
que haya también misericordia en tus ojos,
para nosotros, que enceguecidos,
dormimos y andamos por las noches.

Mañana cuando ya no exista el tiempo, Señor,
que sea como lo has dicho,
y las plantas y los ríos sean celestiales,
y tu palabra sea por siempre nuestra vida.

2-4-10
Amiens

viernes, 7 de agosto de 2009

Luz del camino

Tengo este sueño para seguir andando.

No siento dolor, no quiero sentirlo,
ni el sol ni la nieve, en el nublado horizonte.
Unos fortalecen sus brazos, no su corazón,
otros enriquecen sus manos, no su corazón.

Tengo esta Luz para seguir andando.

No siento ni sed ni hambre en el camino,
ni el viento ni la lluvia golpean mi cansado cuerpo.
Entre olivos y peñascos me siento.
Miro el universo, el cielo y las nubes.

Tengo este sueño para seguir andando.

En silencio voy por el sendero ya andado,
y busco mi nombre en el basto laberinto.
Miro las piedras y las ramas,
miro de dónde sopla el viento.

Tengo esta Luz para seguir andando.

Me acerco al centro de la noche,
entre luces sigo la huella de la Luz.
Unos nutren su cuerpo, no su corazón,
otros adornan su cuerpo, no su corazón.

Tengo este sueño para seguir soñando:
Un río, una montaña, un árbol,
para reposar junto a ellos mi viaje.
Marchitados quedan los caminos mal andados,
tristes las huellas mal dejadas.

Tengo esta Luz para alumbrar mi casa,
la tuya, la nuestra, la casa que llevamos dentro.
Desde una piedra abracemos el sueño que tenemos,
desde otra, dejemos que la Luz abrace nuestro cuerpo.

Paris, 28-07-2009